Romanticismo: teatro gauchesco

Introducción

     El teatro gauchesco es un género propio y original que surge en la literatura rioplatense durante el siglo XIX. Su relación con el Romanticismo radica en la búsqueda del color local (paisajes, ámbitos geográficos, tipos locales, tipos sociales, el gaucho y el indio), y en la idea de una literatura nacional que refleje las propias costumbres.
     Las primeras manifestaciones de esta literatura se encuentran ya en el teatro, en sainetes como El amor de la estanciera de 1790 y Las bodas de Chivico y Pancha de 1826. Ambas obras inician una tradición literaria al principio incierta que culmina después con Hilario Ascasubi, Estanislao del Campo y José Hernández.
La literatura gauchesca se presenta en el panorama de las letras cultas como una divergencia o una oposición del tipo social en la medida en que establece distancias entre el cantor letrado de la ciudad y el cantor popular del campo.
Dentro de esta literatura se destacan dos direcciones que conforman también dos formas estilísticas: el diálogo y la descripción. La corriente teatral de la literatura gauchesca privilegiará el diálogo, y más adelante en su evolución irá incorporando elementos de otros estilos.
     El gaucho: este constituye un tipo social y un tipo racial que nace del mestizaje entre el español y el indio y su origen se remonta al período colonial en el que se van delineando los caracteres del hombre criollo. En el Río de la Plata se lo caracteriza como un tipo social a medida que surgen las clases o niveles sociales derivados de la economía ganadera.

El entorno gauchesco

      Antecedentes de la poesía gauchesca: el estilo campestre. En 1777, el virrey Cevallos sostuvo una guerra contra los portugueses de Brasil a quienes derrotó en la banda Oriental del Río de la Plata. Juan Baltasar Maciel, doctor en teología, abogado, maestro en la Catedral de Buenos Aires, autor de una dispersa obra poética formada por sonetos, acrósticos y glosas celebra, junto con otros poetas de la época, la hazaña del virrey con un romance gauchesco titulado ”Canta un guaso en estilo campestre los triunfos del exmo. señor Don Pedro Ceballos” considerado el más importante antecedente del género.
      El lenguaje; Es la imitación del estilo, vocabulario y entonación del lenguaje rural, escrito con las deformaciones morfológicas y fonológicas de la lengua oral de los gauchos o campesinos. Sus autores no son hombres incultos sino hombres de la ciudad compenetrados de la vida del campo.
      El ambiente; es el de la naturaleza que el gaucho ama y en la cual vive, con sus costumbres, sus trabajos y sus problemas contrapuestos al mundo de la ciudad.
       El amor de la estanciera tiene características de sainete según la modalidad que al género chico supo darle Ramón de la Cruz en el siglo XVIII, a partir de los precedentes «pasos», «bailes» o «entremeses», desde el siglo XV. Es una composición teatral de breve extensión y de carácter jocoso y humorístico donde se ridiculizan situaciones populares y presentan, con vigor, tipos nacionales, con sus rasgos identitarios reconocibles.
       El enfrentamiento que se puede observar entre los personajes que reflejan las diferentes realidades de la época presenta, además del tema del amor, la postura frente al extranjero. En el primer caso, es decir en “El amor de la estanciera”, se trata de considerar al extranjero como el enemigo. En este caso, representado por un comerciante de Brasil que ostenta su estatus contra el simplismo rural del pretendiente criollo. Más adelante, cuando los ingleses traen el ferrocarril a territorio rioplatense, el extranjero es visto como quien ayudará a mejorar el país, como un aliado. Las visiones socioculturales y políticas han cambiado y así se representa en las obras. Ejemplo de esto es el sainete “Alonso Quijano de La Pampa”.

El amor de la estanciera 

PERSONAJES

JUANCHO PERUCHO.
CANCHO GARRAMUÑO, marido de Pancha.
CHEPA, hija de Pancha.
MARCOS FIGUEIRAS, el portugués.

(Sale CANCHO.)

CANCHO
Maldita sea la yegua
andariega y regalada
que había sido mañera:
me ha perdido la manada.
Todo el campo he caminao 5
y muy cansado me hallo;
lo que más siento es ahora
que estropee mi caallo.

(Sale JUANCHO PERUCHO.)

JUANCHO
(Desde fuera.)

Loa sea Dios.
CANCHO
Apéese no más. 10
JUANCHO
Todo el día he caminao,
y ya me vuelvo hacia tras.
CANCHO
¿Ha andado usted comprando?
JUANCHO
Sí señor, con este frío,
de puro galopear 15
traigo el caallo rendido.
CANCHO
¿Ha encontrado un alazán,
un bayo y un sebrunito,
un tordillo y un picaso,
una yegua malacara 20
con una potranca obrera,
un redomón gateado
y un cojudo con collera?
JUANCHO
Sí señor, según las señas
que su mersé ha relatao, 25
he encontrado esa manada
allá abajo en un bañao;
entre un pajonal estaba
un cojudito de paso,
un cebruno mancarrón 30
con un pangaré de paso.
CANCHO
¿Reparó, amigo, en el yerro?
JUANCHO
Sí, señor, era redondo
con un cala monsito a un lado
y otro metido en el fondo. 35
CANCHO
Mire usté, mi yerro es éste:
(Hácelo en el suelo con el dedo.)

tiene aquesta raya aquí,
otra tiene a modo de arado
un cala monsito a su lado.
JUANCHO
Pues, señor, de aquese yerro 40
he visto unos animales
en aquel último cerro.
Con un empeño venía.
CANCHO
Diga, pues, amigo, lo que trae.
JUANCHO
He andado galopeando. 45
CANCHO
Hable no más.
JUANCHO
Siempre me volveré atrás
porque señoa Chepa…
CANCHO
¡Acabe, pues, de una vez!
JUANCHO
La vide estar ordeñando, 50
cierto me pareció bien.
CANCHO
¿Y qué pretende usted, amigo?
Hable pues, no sea corto.
JUANCHO
Tengo mi hacienda y quisiera…
¡Pero si soy como un potro, 55
no sé cómo he de decir!
CANCHO
¡Valiente hombre tan callao!
¡Acabe pues de parir!
JUANCHO
Decho tengo vergüenza,
esto es cosa de morir. 60
Por fin ya que usté me alumbra
quisiera a señoa Chepa
presentarle un andador
y que su mersé lo sepa.
Volveré pues otro día 65
porque me hallo muy turbao,
le traeré una ternera
porque pruebe mi ganao.

(Vase.)

(Sale PANCHA.)

CANCHO
Cierto, vieja, que quisiera
comunicaros mis cosas. 70
PANCHA
Siempre vos habéis de andar
con razones enfadosas,
¿qué tenéis pues que decirme?
CANCHO
Mirá, vieja respondona,
no me quisiera enojar, 75
pero si otra vez me habláis
os tengo de patear.
Atiende pues, mujer vieja,
sabrás cómo a la muchacha
me la ha pedido un amigo, 80
mozo que no tiene tacha.
El es un buen enlazador
y voltea con primor:
al fin, es hombre de facha.
Monta un redomón ligero 85
y bizarro lo sujeta,
y aunque bellaquee « mucho
cierto lo pone maceta.
Tiene sus buenos caallos,
corredores y de paso, 90
sobre todo un malacara
que puede imitar al Pegaso;
tiene sus treinta lecheras
que le han parido este año,
y ha hecho porción de quesos 95
ricos y de buen tamaño;
tiene sus ducientas reses
gordas que se pueden ver
entre toros y novillos,
que es lo que hemos menester. 100
Por fin, Pancha, determino,
dar a nuestra Chepa estao;
por cierto que este mozo
está muy enamorao.
PANCHA
Cancho, mirá lo que hacéis, 105
no te llevéis de marañas,
que un portugués la pretende,
por fin es hombre de España;
trae cosas que vender
de cintas y lencería. 110
Cierto, a mí me ha parecido
hombre de buenas partidas.
Ayer tarde llegó al rancho
y le presentó unas ligas;
él conmigo se ha empeñado 115
para que a vos os lo diga.
CANCHO
Mujer, aquéstos de España
son todos medio bellacos:
más vale un paisano nuestro
aunque tenga cuatro trapos. 120
PANCHA
Decidme pues, hombre viejo,
¿más que ése es Juancho Perucho?
¿Pues no veis que es un salvaje
que no habla poco ni mucho?

(Sale CHEPA.)

CHEPA
Mi padre, vengo a decirle 125
que un hombre le busca afuera.
CANCHO
Veremos lo que me quiera.
PANCHA
Vamos pues a ordeñar, Chepa.

(Sale MARCOS FIGUEIRAS.)

MARCOS
Deus sea con vusé,
sior Cansio Garramuño. 130
Eu so Marcos Figueiras,
home qui no refunfuño.
Eu quisiera qui vozé
me tumase pur su erno,
qui a fe, qui le servirei 135
en verano e en inverno.
¿Vusé queire ser mi sogro?
Casarei con sua filla
e li darei muitas cousas
e una pulera amarilla. 140
So parente muy cercao
dul gran marqués de Rubeyro,
que du rex don Juan Quinto
foy camareiro primeiro.
Tive algunas fanfurriñas 145
con un guapo casticiau,
e filo con sua folla
fuir a muitos malbados.
Vein tudo su abulario
de noso rex don Bastián, 150
que con su gurrufeiro
ha de turnar a vivir.
Con sua folla en la mau
foy a precidu i um serro,
y de seu cavalo branco 155
tein seus estribus di ferro.
So cabaleiro fidalgo,
de ua yente muy cumprida,
teñe una gran viola
muito fermosa y lucida. 160
Vusei tenerá un suyecto
por su erno de muito nome,
y se folgará tea Pancia
sendo sogra de un tal home;
también seu filla Chepina 165
mei teñerá por seu criado,
e veneraréi seu graza
sendo seu marido unrado.
PANCHA
¿Qué os parece, viejo Cancho,
de este mozo portugués? 170
CANCHO
Que es un bellaco taimado
y quiere engañarnos. Pues
amigo, mi hija Chepa
con usté no ha de casar
porque le tengo un marido 175
que había sido de su andar.
¿Y qué decís vos, muchacha?
CHEPA
Mi padre muy cortés es:
yo quisiera al portugués.
CANCHO
¿Y vos Pancha, qué decís? 180
PANCHA
Bizarro a las maravillas
trae su buena guitarra,
cintas, pañuelos y hebillas.
Tiene su recao nuevo
con cabezadas de plata, 185
mandil y estribos de bronce,
que es lo que a Chepa le mata.
Bien podéis pues admitirlo.
CANCHO
Eso veremos después.
No sé por qué no me agrada 190
este mozo portugués;
él presume de nobleza
y me ha ensartado una historia
que para haber de explicarla
ya me falta la memoria. 195
Juan Perucho es morrudo
y sabe bien enlazar,
y que quiera que no quiera,
con Chepa se ha de casar.
Váyase, amigo, a otra parte, 200
si quiere novia buscar,
porque a mi hija Chepinga
no pretendo ahora casar.
MARCOS
Tiu Cancio, mire lo que fala,
que eu so Marcos Figueiras, 205
fillo de Amarudi-Ayala
e de Rufina Nogueira;
teño meu caudaliño,
di facenda mui corrente
qui a dexei in um pobo 210
in caz de un meu parente.
CANCHO
Por fin veremos, amigo,
lo que se ha de resolver,
que quiero comunicarlo
con mi hija y mi mujer. 215
MARCOS
Pasaréi más adiante,
daréi volta a las estanzas
e vendréi por a reposta
que certu nu habrá mudanza.

(Vase.)

CANCHO
Vení, pues, hija Chepinga, 220
¿cuál novio os parece bien?
CHEPA
Mi padre, usté con mi madre
pueden escurrir a quién.
El portugués me acaricia
y Juancho Perucho no 225
sólo me dijo una tarde:
«Bienhaya quien te parió».
CANCHO
Y vos, vieja, ¿qué os parece?
PANCHA
El que este portugués fuese.
CANCHO
Sois una vieja bellaca. 230
Yo puesto mi parecer:
pues por vida de mi agüela
Juan Perucho ha de ser.
PANCHA
Miren qué viejo tan malo,
con sus locuras me mata. 235
Cancho, ¿por qué despreciáis
a un hombre que tiene plata?
CANCHO
Mirá, mujer porfiada,
siempre habéis de ser mañera,
no me seáis respondona 240
que os abriré la mollera.
PANCHA
¡Qué hombre tan malvado es éste!
Ya reviento de coraje;
mirá, Cancho, lo que hacéis,
porque sois un gran salvaje. 245
CANCHO
¿Qué modos son ésos, Pancha,
vieja de dos mil diablos?
Mirá que os daré de coces,
y lo juro por San Pablo.
PANCHA
¿Qué coces me habéis de dar, 250
vos que sois un gran caallo?
¡Viejo chocho, marrullero!
¡Andá, reñí con el gallo!
CANCHO
Pancha, ya me conocéis,
mirá que os he de voltear. 255
Ya me tenéis enfadado
y os tengo que espolear.
¡No me seáis bachillera,
porque si desato el lazo
todo ese cuerpo malvao 260
os tengo que hacer pedasos!
PANCHA
¿Qué habéis de hacer, viejo sonso?
¡Mirá que os irá muy mal
porque yo sabré arañaros!
Por fin sois un animal. 265
CANCHO
¿Qué decís, maldita vieja?
¡Verás que no soy cobarde!

(Quiere pegarle y CHEPA lo agarra.)

CHEPA
Mi padre, ¿qué es lo que hace?,
no aporrée usté a mi madre;
no le haga pues ningún caso, 270
mire que está apasionada
y no suceda un fracaso.
¡Váyase, por vida suya,
y deje pues de reñir,
que entre marido y mujer 275
algo es menester sufrir!
Por la Virgen se lo pido
madre de Dios, del Pilar,
déjela porque ya es tarde
y tenemos que ordeñar. 280
CANCHO
¡Quitáteme allá, Chepinga,
que te cases ya no quiero!
¡Por Dios que a puro lasaso
le he de desollar el cuero!
CHEPA
¡Váyase a ordeñar, mi madre, 285
no impaciente más al viejo!
Porque de hecho está enojado,
tome pues mi consejo.
PANCHA
Voyme porque este malvao
me la tiene de pagar; 290
más valiera que callara
y me ayudara a ordeñar.
CANCHO
Chepa, yo voy hacia el río
a repuntar el ganao;
hija mía, cuando vuelva, 295
tenme un costillar asao.

(Vase.)

(Sale JUANCHO PERUCHO.)

JUANCHO
Loa sea Dios.
CHEPA
Ya viene pues este sonso,
cierto me trae molida.
JUANCHO
¿Coo le va, señoa Chepa? 300
Usted había sido mi vida.
CHEPA
¡Y vos sois un animal!
JUANCHO
Tagüeno.
CHEPA
Sois un caallo con freno.
JUANCHO
Tagüeno. 305
CHEPA
Chacho de suciedad lleno.
JUANCHO
Tagüeno.
CHEPA
Puerco bruto muy moreno.
JUANCHO
Tagüeno.
CHEPA
Carnero metido en sieno. 310
JUANCHO
Tagüeno.
CHEPA
¿Qué pretendéis por acá?
JUANCHO
A usté no más.

(Sale CANCHO.)

CANCHO
Estaba por acá, amigo.
¿Has visto, Chepa, mi sincha, 315
que yo no la puedo hallar?
Mirá, pues, si me la hallas,
mientras yo me pongo a mear.
¿Coo le va, amigo Juancho?
JUANCHO
Así no más, bueno. 320
¿Y señoa Pancha?
CANCHO
Parece que está ordeñando.
JUANCHO
Ahí le traía un ternero
gordo que estaba mamando,
y paa señoa Chepa 325
traigo un caallo picaso;
iba en él la vieja a misa,
yendo te me lo dejó
por tanto que me quería
y mucho me lo encargó. 330
En su enfermedad penosa
too se me iba en llorar,
porque con tantos descursos
cada instante iba a ensuciar.
No sé cómo tuvo cuerpo 335
paa vasiarse tanto
pudriendo toda la cama
que era una cosa de encanto.
Al fin Dios se la llevó
y la fuemos a enterrar, 340
pero tuvo mucho amor
al caallo de su andar.
Tengo una buena manaa
de caallos asiados
y ligeros como un viento: 345
un corredor gateado;
sobre todos, un rosillo
un castaño y un rosado,
un morillo y un tordillo,
un bello alazán tostado, 350
pero cierto un malacara
y un melado con un bayo
son de mi mayor estima
con un pangaré y un saino:
a su mandao están toos. 355
Señor Cancho, hablo verdad,
y al de la señoa Chepa
que le tengo voluntad.
CANCHO
¡Viva su mersé mil años,
amigo Juancho Perucho, 360
que cierto que lo estimamos
yo y mi hija Chepa, mucho!
CHEPA
Yo estimaba al portugués,
por el me andaba muriendo,
pero a este Juancho Perucho, 365
medio ya lo voy queriendo.
Por fin es hombre de campo
y sabe bien enlazar:
él me cogerá las vacas
y me ayudará a ordeñar. 370
JUANCHO
Quisiera señoa Chepa
ser su criao alentao.
Sepa que mucho la estimo
y que estoy a su mandao.
Lo mismo digo a tía Pancha, 375
aunque no está aquí presente,
y a su padre señor Cancho
con todos sus parientes.

(Sale PANCHA.)

PANCHA
¿Qué hace aquí Juancho Perucho?
¿Qué está hablando con tu padre? 380
¿Y tú, por qué no has venido
a ordeñar que ya es tarde?
CHEPA
Ha traído una ternera
pa usté, gorda y hermosa;
y a mí un caallo de paso 385
bonito como una rosa.
PANCHA
Cierto, Chepa, que parece
te vas haciendo ardilosa.
Ya te inclinas a Perucho,
porque tenés las quimeras; 390
más valiera que casaras
con Marcos de las Figueiras.
CANCHO
¿Qué es lo que habláis en secreto?
¡Di, Pancha, eres el pecado!
¡Mirá que me tienes ya 395
con tus cosas enfadado!
Aquí está Juancho Perucho,
el que tu yerno ha de ser,
que es mi gusto y el de Chepa,
por fin tiene qué comer. 400
JUANCHO
Yo, tía Pancha, de mis ojos
ha días que ando muriendo
por ver a señoa Chepa
con mi caallo sintiendo.
Ahí le tengo a usté unos quesos, 405
presentárselos quisiera,
por vida suya los tome,
porque son de mis lecheras;
también un poco de charque
de un novillo muy morrudo 410
que maté días pasados,
y cierto que era muy fornido.
A señor Cancho le tengo
un poco de mantequilla
que hice ayer por la mañana, 415
cierto gorda y amarilla.
MARCOS
(Desde afuera.)

Deus sea con vosés.
CANCHO
Apéese nomás,
válgate Barrabás,
dentre pues 420
que cojea de los pies.

(Entra MARCOS cojeando.)

MARCOS
Teño dau ua rudada
u cavalo disparou
e cum suas fanfurriñas
di un barrancu me tirou 425
Trao las costas doentes
as peinas y as rudelas
e cum uu pedra groza
me tornei fora as moelas
Me poden facer a cama 430
purque queiro discansar
y que sua filla Chepa
que me veña a descalzar
Suposto es mia muller
que o depois de miña persoa 435
que ainda con un bigairo
disponeremos a boda.
CANCHO
¿No le tengo dicho, amigo,
que con ella no ha de casar?
¡Váyase, pues a otra parte 440
que aquí no se ha de curar!
Muy confiado habia sido.
No tenga tantas lisuras.
Sin duda no me conoce
pues habla usté mil locuras. 445
MARCOS
Vusé me deu esperanzas
pur isu vine direito
pos querendo sua filla
digu qui tudo está feito.
JUANCHO
Bien se puede ir, amigo; 450
mire, tome mi consejo:
guárdese pues de mis bolas;
¿no ve que no quiere el viejo?
MARCOS
¿Quein mete a vusé in isu,
cuñose a Marcos Figueiras? 455
JUANCHO
¿Quién es ese jaquetón
que verá cómo lo enlaso
y lo arrastro para el suelo
haciendo mil pedasos?
MARCOS
¿Sabe vusé con quem fala, 460
qui con mi folla valente
teño feito tantes mortes
qui ya me teme a yente?
A un tal Faustino de Concas,
Un home muitu trapaseiro 465
le di una forte pancada
que le derribei u sombreiro
El era baicio de espardas
e di narices cumpridas
con seu fosiño di porco; 470
eu le fis a quitar sua vida.
Tenías as patas tortas.
Me costou muitu trabaicio.
Di valente curaje era
e mu fujo rua bayxo. 475
Vendeus pedras pur vinto
y porcos bravos inteiros,
caracaras purgaliñas
e levé muito dineiro.
Tambén purqui un casticiau 480
me tocó miñá conteira,
saqué valente a folla
e tiei pancada feira.
Punta el ua espirgarda
e, queriendu disparar, 485
de sosto mi insucieu tudo
y eti fui orinar.
Eu li pidi pur as chagas
di noso pai Yessús,
por su Pasou divina 490
e por sua bindita cruz,
eu toum me quito a folla
e me tirou a baiña
dizendo «perru manzanu,
fíncate aquí de rudillas». 495
Me fiso vesar seus pes,
e turnando a levantar,
me dis: «compre vosta follina
yus la volverei a quitar».
Tambéin tuve ua camurra, 500
y seus barraganeiras,
con un fidalgo muito bravo,
e le fis quitar sua vida.
E asim, seo Juancio Perucio,
eu la teño di levar 505
a mi señora Chepina.
Cum ela mi e di casar.
JUANCHO
Ya le digo que se calle,
no sea respondón,
que por vida de mi agüela 510
le he de dar un bofetón.
CHEPA
Por Dios, que no riña vuesamersé,
señor Marcos, que ya es tarde,
pues siempre me casaré
con quien quiera mi padre. 515
Y así de balde se cansa.
No me meta con Perucho,
que habías sido el diablo
y lo aporreará mucho.
No faltará otra estanciera 520
con quien se pueda casar,
más pulida y más morruda
que mejor sepa ordeñar;
mire que enlaza muy bien
y él solo voltea un toro, 525
y le puede atropellar
con su caallito moro.
PANCHA
Ya esto no tiene remedio,
amigo Marcos Figueiras,
porque el viejo es cabesudo 530
y ha querido echarlo fuera.
MARCOS
Butu a Deus, sior Cancio,
qui vusé mi fase enfadar,
y ten tumando miña folla
cum Chepa mi he de casar; 535
no tein vusé que decir
que miñia nobre pesoa,
qui cum Chepina ha di ser
logo si fará a boda.
Vusé no me ha de sumbar, 540
qui el conto lo tiño ulido,
y antes que veña a noite
teño di ser suo marido.
CANCHO
¿Qué es lo que habla, portugués?,
¡desvergonzado tiñoso, 545
que si lo cojo de un pie
lo he de arrojar en un pozo!
¡Vaya a la punta de un cuerno,
que aquí no se ha de casar!
¡No me replique porque 550
lo tengo que hacer mear!
JUANCHO
¡Oiga el hombre portugués!
¡Y qué mañero había sido!
Por vida de Juancho Perucho
que lo he de echar en el río. 555
Ya sé que Chepa me quiere,
el viejo y vieja también,
y me toca defenderlos
por siempre jamás, Amén.
MARCOS
Eu sacarei mi espingarda 560
pos no tein más que falar,
purque a esto Juancio Perucio
eu li teñu di matar.
(Saca una escopeta.)

PANCHA
¡Este hombre se ha vuelto loco
o se ha bebido, está malo! 565
¡Tráigame acá la picana
que lo he de moler a palos,
que este Marcos Figueiras,
han visto furia más rara!
¡Suelte luego la escopeta 570
o le arañaré la cara!
MARCOS
¡Deixemé, por Deus, tía Pancia,
qui si no me he di casar,
pur a vida di miu pay,
qui lus teñu di matar! 575
Veñan, viram mis esforsos,
us magunus estanceirus,
pois revento de valente
cu les he di quitar u cueiro.

(Sale CANCHO con un lazo, JUANCHO con unas bolas, CHEPA con una picana y PANCHA con el hierro, y todos cargan sobre MARCOS.)

CANCHO
¡Muera el pícaro atrevido! 580
JUANCHO
¡Del ombú lo hemos de ahorcar!
PANCHA
¡Le he de moler las costillas!
CHEPA
¡La lengua le he de picar!
MARCOS
¡Por Deus pido a vosés,
e por sua bendita may, 585
no me morran ni me aforquem!
E por Yessús noso pay.
Cásese u Juancio Perucio
con sua filla Chepiña;
cu cucinarei gostoso, 590
e malerei a fariña,
servirei muy pontoal
en tudo o que quisieren;
e asín mándenme vosés
in lu que gostosos foeren. 595
CHEPA
¡Padre, no le matemos,
bástele su rendimiento
pues tan humilde se postra,
y sírvale de escarmiento!
CANCHO
Bien está, a cocinar vaya, 600
y disponga la comida
bien compuesta y sasonada,
y la olla bien cosida.
PANCHA
Que haga unos buenos guisados.
Ahí tiene charque y menudos; 605
puede matar un carnero
y haga un hervido morrudo.
CHEPA
La cabeza del carnero
la puede poner a asar,
paa que coma Perucho 610
si lo hemos de festejar.
JUANCHO
Sea muy en hora buena.
Yo cabeza comeré,
y a la salú de mi Chepa
un traguito beberé. 615
CANCHO
¿Conque amigo Juancho Perucho,
usté quiere por esposa
a Chepa de Garramuño,
hija de Pancha ardilosa?
JUANCHO
Sí, señor, casarme quiero, 620
que el amor es un caallo
y ya me tiene rendido,
no puedo pues sujetarlo.
CHEPA
Pues yo estoy ya reventando
por casarme con Perucho, 625
porque estoy enamorada
y el amor pica mucho.
CANCHO
Pues dense los dos las manos,
Dios los haga bien casados
y les dé un hijo morrudo 630
para que guarde el ganado.
MARCOS
Muitu u corasoum padece,
ardi como ua fuguera,
pois mi quedu sin teer
ulido a tabaqueira. 635
¡Ah, ingrata Chepa, ¿qui e istu?
me morro di sentimentu!
¡No e posibel qui eu sane
di isti disaire viulentu!
PANCHA
Mi yerno, Juancho Perucho, 640
goce por muchos años
en compañía de Chepa,
y nunca pues le haga daño.
Cuide usté de su mujer,
y cuídela con el ser 645
que ella es moza muy morruda
y sabe ordeñar y hacer quesos.
JUANCHO
Dios se lo pague, señoa,
y le dé salú cumplida,
ya sé que Chepa es fortacha, 650
la quiero como a mi vida.
CANCHO
Marcos, vaya a encender el fuego
mientras desuello el carnero;
pise el ají con la sal
y lave bien el mortero. 655

(Vanse CANCHO y MARCOS.)

JUANCHO
Chepa, ya eres mi mujer,
y yo vuestro marido.
De balde has corcobeado,
que ya mi puesto he cumplido.
No te puedo encarecer, 660
mi vida, lo que te quiero;
hija, no puedo explicarme:
por fin yo por ti me muero.
CHEPA
Amado Juancho Perucho,
medio ya te voy queriendo; 665
procura, pues, agradarme
que por ti me estoy muriendo;
según el viejo, mi padre,
me aconseja que te quiera,
te cuide con alma y vida 670
como tú no me lastimes.
PANCHA
Juancho, habéis de ir al pueblo,
y comprar manta y camisa,
pollera y unos zapatos
que lleve Chepinga a misa; 675
ella ordeñará las vacas,
vos las habéis de enlazar;
y en apritando los quesos,
te ha de expulgar y peinar.
CHEPA
Eso haré de buena gana, 680
mas si quisiera comer
y el pelo se le endurece
siempre carnero ha de ser.

(Sale CANCHO.)

CANCHO
Ya me parece que Marcos
ha guisado la comida; 685
bien podéis poner la mesa
bien asiada y pulida,

(Sale MARCOS.)

MARCOS
Doña tía Pancia, na mesa,
ya está tudu cosiñadu,
muitu temo, e sabruciñu, 690
certu muy ben sasunadu.
CHEPA
¿Y qué es lo que hay que comer,
Marcos, qué es lo que ha guisado,
paa regalar a Juancho
que es morrudo y alentado? 695
MARCOS
Teñu feito masamurra
cum locru di galiña,
u asadu di carneiro
e ua boa perdisiña.

(Ponen la mesa y sale MARCOS con los platos. Siéntanse.)

CHEPA
Comé, pues, Juancho Perucho. 700
Padre, eche la bendición,
porque su mersé es más viejo
y el que tiene más razón.

(Van comiendo.)

JUANCHO
Cierto, mi señoa suegra,
que la cabeza está rica; 705
por fin de mano de Chepa
la tomaré por reliquia.
CANCHO
Un sonsonete ha de ser,
mi hijo Juan Perucho.
¡A la salud de su Chepa, 710
porque ella lo estima mucho!
JUANCHO
Vaya, pues, todos escuchen:
tanto es lo que te quiero, Chepa mía,
que por mirarte el alma me enguillotro
con más fuerza que lo hace un potro 715
chúcaro y enlazado el primer día.
Cuando como, por verte, se me enfría
la carne por mirar la de tu cara,
quedando yerto por tu vista rara,
helándose conmigo la comida. 720
Son tus ojos dos flechas luminares
que al corasón me llegan sus heridas,
espuelas que me pican los hijares.
Por fin ya la memoria es la perdida,
pues aun de mis caallos no me acuerdo, 725
ves aquí mi pasión encarecida.
CHEPA
De balde parece sonso
por lindo, ¡cuándo
se había de mesquinar!
Otró, che, no somos de esos 730
que en pie se van a orinar.
JUANCHO
Chepa de mi corasón,
relata otro sonsonete
que quiero ver por la mía
el primor de tu caletre. 735
CHEPA
La fuerza del amor que te he cobrado,
es tanta que no sé cómo explicarla:
si la encaresco, el pecho se acobarda
y queda frío y como nieve helado;
ya no cabe en mi loco pensamiento 740
el gusto que me endulza la esperanza
de gozar una vida contento
por tener de ti, Juancho, confianza.
Mucho estimé el regalo que me hiciste
del caallo, picaso, manso y bueno 745
con quien divertiré pesares tristes.
Yo te presentaré un morrudo freno
y un caallito de mi andar cojudo,
pues por ti muero y en tormentos peno.
CANCHO
¡Qué ingenios tan soberanos! 750
Los dos lo han hecho muy bien.
Mi bendición los alcance
por siempre jamás, Amén.
PANCHA
También la mía les echo:
Dios los conserve en su gracia. 755
por los siglos de los siglos
siempre estén gordos de grasa.
MARCOS
¡Eu morro di sentimentu,
o corasón fas fariña,
intérrenme logo ao ponto 760
e poña ua crusesiña!
CANCHO
Traiga su guitarra, Marcos,
que un fandango hemos de hacer,
y han de bailar Chepa y Juancho,
Cancho y Pancha, su mujer. 765
MARCOS
(Saca la guitarra.)

Aquí istá, pois, a viola,
muy disposta, y encurdada;
tein uas voces galañas
e fica muitu ben temprada.
CANCHO
(Canta.)

Mi yerno Juancho Perucho, 770
con sus lecheras
y sus caallos, viva
con su estanciera.
PANCHA
(Canta.)

Viva mi hija Chepa
con su marido, 775
en paz y unión perfecta
y gusto cumplido.
JUANCHO
(Canta.)

Viva vieja, suegra,
y mi señor suegro,
que con mi mujer Chepa 780
mucho me alegro.
CHEPA
(Canta.)

Tenga mi padre y mi madre,
paz con mi esposo;
y yo y mi caallo,
mucho reposo. 785
MARCOS
(Canta.)

¡Vivan todos vusedes
con paz cumprida,
que eu di sentimentu
perdo ua vida!
TODOS
(Cantan.)

Aquí dio fin al baile 790
y el casamiento.
¡Viva, pues han quedado
todos contentos!

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