Octetos 

u

Octavas

Copla de arte mayor

       Se llaman versos de Arte Mayor a los versos cuya extensión es de nueve sílabas en adelante.

       Esta sustituyó a la cuaderna vía del mester de Gonzalo de Berceo. Consta, en general, de dos cuartetos en dodecasílabos de rima entrelazada y fluctuante:

Al muy prepotente don Juan Segundo,

aquel con quien Júpiter tuvo tal zelo

que tanta de parte le fizo del mundo

quanta a sí mesmo se fizo del cielo,

al grand rey de España, al césar novelo,

al que con fortuna es bien fortunado

aquel en quien cabe virtud y reynado

a él la rodilla fincada por el suelo.

Copla de arte menor

        Se conoce como versos de arte menor a los versos que tienen ocho sílabas o menos. Esta estrofa está formada por dos redondillas octosílabas enlazadas por las rimas como los cuartetos de la copla de arte mayor:

El gentil niño Narciso,

en una fuente engañado,

y de sy mesmo enamorado

muy esquiva muerte priso.

Señora de noble riso

e de muy gracioso brío

a mirar fuente nin río

non se atreva vuestro viso

Copla castellana

       Copla significa “unión” o “enlace”. Este estilo de estrofa proviene del arte popular inspirado, especialmente, en el flamenco y de temática generalmente amorosa.

        Fue ganando terreno a partir del siglo XV, formada también por dos redondillas pero con rimas independientes:

Tus cabellos estimados

por oro contra razón,

ya sabe, Inés, que son

de plata sobredorados.

Pues querrás que se celebre

por verdad lo que no es

dar plata por oro, Inés,

es vender gato por liebre.

Octava real

       Es una estrofa de ocho versos endecasílabos, propia del Renacimiento. Aunque al principio se utilizó con fines líricos, en ese mismo siglo ya se constituyó en vehículo ideal y exclusivo para largos poemas narrativos de épica culta.

       Los primeros seis versos riman alternadamente y los últimos son pareados. Sin embargo, presenta variaciones a lo largo del tiempo.

No las damas, Amor, no gentilezas

de caballeros canto enamorados,

ni las muestras, regalos ni trenzas

de amorosos afectos ni cuidados,

más el valor, los hechos las proezas,

de aquellos españoles esforzados

que a la cerviz de Arauco no domada

pusieron duro yugo por la espada.

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