Nix es la personificación de la diosa de la noche. En la teogonía hesiódica es hija del Caos. A su vez, engendra dos elementos, el Éter y el Día, y toda una serie de abstracciones: Moro (la Suerte), las Ceres, Hipno (el Sueño), los Sueños, Momo (el Sarcasmo), la Angustia, las Moiras, Némesis, Ápate (el Engaño ), Filotes (la Ternura), Geras (la Vejez), Éride (la Discordia), y, finalmente las Hespérides, que son las hijas del Crepúsculo Vespertino. Tiene su residencia en el extremo oeste, más allá del país de Atlas. Es hermana de Érebo que personifica las tinieblas subterráneas.
Homero Realiza una interesante cita de Hipnos, el dios menor del sueño, en la que recuerda a Hera un antiguo favor después de que ésta le pidiera que hiciera dormir a Zeus. Hipnos había hecho dormir anteriormente a Zeus una vez a instancias de Hera, lo que le permitió causar grandes infortunios a Heracles (quien regresaba por mar de la Troya de Laomedonte). Zeus montó en cólera y habría arrojado a Hipnos al mar, si este no hubiera huido asustado hasta Nix, su madre. Zeus, temiendo enfadar a Nix, contuvo su furia y de esta forma Hipnos logró escapar. Este mito convierte a Nix en la única divinidad a la que realmente temía Zeus.
En la redición órfica, la Noche adquirió un papel incluso más importante en varios poemas fragmentarios atribuidos a Orfeo. En ellos, la Noche el principio fundamental junto con su padre Caos. La Noche ocupaba una cueva donde otorgaba los oráculos. Fue ella la que sugirió a Zeus que embriagara a Crono con hidromiel.
En otros textos griegos, La Noche también es el principio en el coro de apertura de Las aves de Aristófanes, que puede ser de inspiración órfica. En otros textos puede ser también la madre de Caronte y Ptono con Érebo. En la tragedia Heracles de Eurípides, Lisa (personificación de la locura) dice que es hija de la Noche y de la sangre de Urano. El tema de la cueva u hogar de la Noche, allende el océano (como en Hesíodo) o en algún lugar al borde del cosmos (como en el orfismo) puede haber tenido su eco en el poema filosófico de Parménides.
En Grecia, la Noche rara vez es destinataria de cultos. De acuerdo con Pausanias, tenía un oráculo en la acrópolis de Megara. Más frecuentemente, Nix merodea en el fondo de otros cultos. Por eso había una estatua llamada Noche en el templo de Artemisa en Éfeso. Los espartanos rendían culto al Sueño y a la Muerte, concebidos como gemelos: sin duda la Noche era su madre. Títulos de culto compuestos por la partícula nix- eran otorgados a varios dioses, notablemente a Dioniso Nyktelios (‘nocturno’)15 y Afrodita Philopannyx (‘la que ama la noche entera’).

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