La comedia del arte

Introducción 

      (Commedia dell’Arte en italiano) o comedia del arte italiana es un tipo de teatro popular nacido a mediados del siglo XVI en Italia y conservado hasta comienzos del siglo XIX. Como género, mezcla elementos del teatro literario del Renacimiento italiano con tradiciones carnavalescas (máscaras y vestuario), recursos mímicos y pequeñas habilidades acrobáticas. Su aparición es contemporánea de la profesionalización de los actores y la creación de compañías estables. Los argumentos más típicos, tramas muy sencillas, suelen relatar las aventuras y vicisitudes de una pareja de enamorados (por ejemplo Florindo e Isabella) ante la oposición familiar (Pantaleone o Il Dottore) o tipos del entorno social como Il Capitano. Las intrigas, mimos y acrobacias corren a cargo de los «zanni» (‘criados’), que encarnan personajes tipo como Arlequín y su novia Colombina, el astuto Brighella, el torpe Polichinela o el rústico Truffaldino.
       Muchas de las claves de la «comedia del arte» fueron usadas por maestros clásicos como Shakespeare, Lope de Vega o Molière. Tras su desaparición en el siglo XIX, tuvo continuidad en géneros como la pantomima, el melodrama de estereotipos y la vertiente teatral de los payasos. A finales del siglo XX se reconocía en claves esenciales del teatro independiente, el cine burlesco y, como modelo didáctico, en la ideología de un teatro completo (basado en el actor y el colectivo), recuperador del poder del gesto y la improvisación.
     Orígenes: Algunos estudios han situado el posible origen de la «comedia del arte» en las farsas atelanas romanas (relacionando zanni (‘criado’) con sannio, nombre dado al bufón de dichas farsas romanas), las jacculatori y el mimo «Centunculus» de los latinos, y en el mimo clásico. Otras fuentes apuntan a la fusión de actividades de juglares y malabaristas y claves cómicas de los bufones renacentistas con elementos del Carnaval y como influencias más próximas a Commedia dell’Arte, las comedias populares dialectales de «Ruzzante» (1502-1542).
      Dialectos: La riqueza de las tradiciones orales populares, la antigua división regional italiana y por consiguiente su variedad de lenguas y jergas locales, utilizadas coloquialmente por los actores en sus improvisaciones hicieron que en la práctica, cada región de Italia crease la máscara de su dialecto local. Por ejemplo, «Arlequín» y «Brighella» proceden de Bérgamo; «Pantalón», de Venecia; «El Doctor», de Bolonia; «Stenterello», es la máscara local florentina; y «Pulcinella», «Coviello» y «El Capitán», son de origen napolitano.
     Difusión: La influencia de la comedia del arte en el teatro europeo quedó marcada por el fuerte espíritu itinerante de sus compañías a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII. Un espíritu itinerante no siempre voluntario. De hecho, el gran éxodo de la Commedia dell’Arte se inició durante la Contrarreforma, cuando la Santa Sede decretó el desmantelamiento de los teatros, en especial de los romanos, tras acusar a los cómicos de graves ofensas a la ciudad santa.
       La Commedia dell’Arte tomó inicialmente sus tramas y situaciones de la commedia erudita, pero a diferencia de ésta, cuyo texto se escribía íntegramente, ahora la improvisación libre de los actores era privilegio esencial, por lo que se llamó también commedia all’improviso. Además de las intrigas y escenarios típicos de la «comedia erudita», se incluían en el repertorio pasajes de tradiciones o mitos populares y, en su periodo de mayor apogeo, tragedias, tragicomedias, óperas e incluso obras de autor. El código más completo Dell’arte representiva, premediata e all’improviso, que hasta dos siglos después no se reconocería como Commedia dell’Arte, fue compilado por Andrea Perucci y publicado en Nápoles en 1699.


Claves y personajes

     Claves
     Hay que considerar que un fenómeno teatral que duró más de tres siglos y que se desarrolló con personalidad propia en varios países, no puede describirse con claves absolutas y concretas. La máscara, por ejemplo, es un elemento característico de la comedia del arte, pero hay abundantes ejemplos y fuentes que demuestran que no siempre se usó. El mismo criterio habrá que aplicar a las siguientes diez claves: personajes fijos, improvisación, herencia de juglares, bufones y malabaristas, creación colectiva, interactividad de los actores con el público, esquema de “bandos”: los enamorados (o “bando grave”); los amos o ancianos (“bando ridículo”); y los criados, distribuidos en primer «zanni» y segundo «zanni», puesta en escena adelantada a su tiempo, disfraces y travestismos, abuso del quiproquo, es decir, el equívoco, ritmo y la ilusión dramáticos priman sobre lo verosímil.​


     Personajes
     Los personajes que se podían observar en este género tan carnavalesco como festivo eran siempre fijos y clásicos. Todos utilizaban máscaras a excepción de los que estaban enamorados, como símbolo de sinceridad y pureza. Como norma general, podemos distinguir entre los personajes poderosos (o vecchi, adinerados, militares o sabios con profesiones de prestigio), los protagonistas en escena (innamorati, generalmente una joven pareja de enamorados) y los criados (o zanni, entre los que se contaban torpes bufones y alegres titiriteros). Los principales actores que se contaban en escena interpretaban siempre estos papeles principales:

     Pantalone: viejo avaro y libidinoso, mercader de profesión, es un anciano que sufrió un duro revés sentimental durante su juventud y desde entonces se encierra en sí mismo y reniega de la felicidad que la sociedad puede brindarle. Bondadoso y comprensivo para algunos, amargado y malicioso para otros, es siempre un completo misterio para el espectador.
     Il Capitano: militar fanfarrón, mujeriego y prepotente, que no es quien dice ser en realidad. Es cobarde ante los peligros y vive intentando enamorar sin éxito a la mujer que ama. Su verborrea resulta ampulosa, pedante e irritante para todos los demás personajes.
     Tartaglia: es siempre un juez tartamudo que ridiculiza la institución de la judicatura.
     Brighella: es un bufón y también el criado de Lelio. Natural de Bérgamo, da origen a la figura del pícaro y forma la tradicional pareja de payasos junto a Arlequín, siendo Brighella el payaso listo y Arlequín el payaso tonto.
     Arlequín: sus ropajes de colores alegres y vivaces, rematados usualmente en cascabeles, da origen a la clásica figura del arlequín. Suele hacer malabares, acrobacias y trucos de magia, y sus aparatosas caídas en escena solían hacer las delicias del público. Interpreta el papel de payaso tonto cuando forma pareja con Brighella.
     Polichinela: es el perfecto arquetipo de payaso actual. De escasa inteligencia, es un titiritero y popular timador y alcahuete. Su fisionomía es jorobada, barriguda y con una enorme nariz, y constantemente suele ser humillado y aporreado en escena. Camina dando saltos y haciendo sonar una campana para advertir de su presencia, mientras el resto de los personajes lo tratan con condescendencia y burla a partes iguales.
      Lelio: aparece siempre con muchos nombres distintos. Dio origen al arquetipo de Romeo: es el dueño de los criados (zanni, Brighella, Arlequín y Polichinela), rico, agraciado físicamente, cantor y poeta. Vive por y para el amor que siente por Colombina.
     Colombina: contraparte femenina de Lelio, e inspiradora original del personaje de Julieta. Enamorada de Lelio, esta pareja divertía al público con sus divertidos enredos, que siempre solían tener un final feliz gracias al amor que se profesaban el uno al otro.
     Il Dottore: ocupaba el vértice intelectual del llamado “triángulo satírico del poder”, junto con Pantalone, que representaba el poder económico, y el Capitán (Il Capitano), que representaba el poder militar. Es un personaje de origen boloñés, audaz y caradura, experto en triquiñuelas y en engaños, que unas veces se presenta como médico y otras como jurista.
     Scaramouche: personaje dual que a veces se agrupa junto a los criados y en otras ocasiones con los vecchi; pequeño hombrecillo enmascarado de origen castellano que presume de provenir de una familia de noble abolengo pero que luego se comporta como el más cobarde de entre todos los bufones, metiéndose en líos y peleas constantemente.


     Los argumentos más típicos giran en torno a situaciones cómicas que tratan de provocar la risa entre el público mediante la ridiculización de algunos de sus personajes: la clásica historia entre dos enamorados que deben luchar contra la oposición de sus familias (que inspiró a Shakespeare en Romeo y Julieta), o problemas tan absurdos como cotidianos con soluciones hilarantes que hacían las delicias del público, el cual se congregaba en las grandes plazas de los pueblos para disfrutar de lo que las compañías teatrales itinerantes podían ofrecerles cuando pasaban de visita.
     Las obras se dividían en tres actos, tenían una trama definida y una serie de personajes arquetípicos, dentro de esos dos límites los actores podían improvisar. Los temas solían ser enredos amorosos, celos, etc. La proporción de texto y gesticulación podía variar en función del país donde estuviera actuando la compañía, en países extranjeros había menos gags verbales y más visuales.
     La comedia del arte poco a poco dio a las mujeres la oportunidad de subir al escenario. Desde la época teatral de los griegos, el escenario era un lugar reservado para los hombres en todos los roles, masculinos y femeninos.  Así, inicialmente, el papel de Colombina fue interpretado por un hombre. Una vez iniciada la participación de las mujeres, el teatro ingresó a una nueva dimensión.

Los argumentos

LOS CRIADOS DISFRAZADOS

       En Génova vivía muy feliz, un rico y noble señor, de nombre Leoni Adorni, cuya felicidad se debía en parte a su fortuna y en parte a la satisfacción de haber criado a sus dos hijos, bajo su entera responsabilidad, después de la muerte de su esposa. Uno se llama Cinzio y la otra Isabella.
       Resulta que Isabella se enamoró de un joven caballero, desconocido, que viajaba con frecuencia, y mientras estaba lejos de su casa, pasaba las noches en lo de Isabella. Un día debe viajar a Florencia, por negocios. No pudiendo superar la separación, Isabella le cuenta a su hermano, quien, motivado más por curiosidad que por sentido común, le aconseja un plan.
      Isabella deberá vestirse de hombre y ambos partirán camino a Florencia. Allí ella se instalará como criada en la casa de su amante, y Cinzio como criado en otra casa. Resultó ser que la hermana de su amante creyendo a Isabella por hombre, se enamora de ella. Y Cinzio, a la vez se enamora de la hermana y consigue su objetivo. Cuando todo queda descubierto, ambos regresan a la casa paterna, donde finalmente declararon su amor.

Pantalone, veneciano
Horacio y Flaminia, niños
Fabrizio, sirviente, luego Isabella
Pedrolino, criado
Criados que hablan
Criado de Pantalone que habla
Dr. Graziano
Cinzio, criado, luego hermano de Isabella
Hortensia, esclava, después hermana de Flavio
Flavio, solo, amigo de Horacio
Leoni Adorni, genovés, padre de Isabella y Cinzio
Capitano Spavento
Arlequino, su sirviente

Utilería: Una palangana de plata, un cuenco de plata, ropas de viajero, sombrero de fieltro, botas y espuelas.

NOTA: EL TEXTO O LIBRETO PROPIAMENTE DICHO, ESTÁ EN PROCESO DE DIGITALIZACIÓN. SE SUBIRÁ EN CUANTO ESTE PROCESO CONCLUYA

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *