Acca Larentia: (en español, Aca Larencia) con ocasión de una festividad, el guardián del templo de Hércules de Roma invitó al propio Dios a participar de un juego de dados, a condición de que el ganador le daría al otro una comida y una doncella. El dios aceptó y ganó la partida y el guardián le sirvió un banquete en el templo y le consiguió los favores de la más hermosa doncella que entonces había en Roma, Aca Larencia. Hércules, al dejarla, le aconsejó como recompensa, que se pusiera al servicio del primer hombre que encontrase. Este hombre fue un etrusco llamado Tartucio, que casó con ella. Era muy rico y murió pronto. Aca Larencia heredó su fortuna, consistente en vastas propiedades en las cercanías de Roma, que ella, a su muerte, lego, a su vez coma al pueblo romano. Es evidente que esta versión de la leyenda ha sido ideada para conferir títulos jurídicos a la posesión de territorios reivindicados por Roma. Anciana ya, Aca Larencia desapareció en el Velabro, sin dejar rastro, en el mismo lugar donde fue sepultada la otra la herencia esposa de Fáustulo

En efecto, hay otra leyenda referente a una cierta Aca Larencia, mujer del Pastor Fáustulo que tenía 12 hijos aparte de los adoptivos Rómulo y remo. Parece que el recuerdo de los 12 hijos de acá la herencia se constituyó el Colegio de los doce hermanos Arvales.

Escribir sin errores de ortografía, sin morir en el intento.

Jugar al Juego Cósmico de la ortografía.

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